Echenoz, Jean. Correr

dos vuelos, una hora de espera, media hora de tranvía y diez minutos de metro es tiempo más que suficiente para leerte un libro. Con más razón si este libro tiene 140 páginas y está escrito de manera sencilla. El título de la obra encabeza la entrada: Correr, el nombre de autor lo acompaña: Jean Echenoz. Lo compré porque en el dorso pude leer que se trataba de un trabajo sobre Emil Zatopek, la "locomotora checa" y uno de los más grandes atletas de la Historia.
En su poder Emil ostenta cuatro títulos olímpicos, así como dieciocho récords del mundo, además de campeonatos europeos, nacionales y todo lo habido y por haber. Un máquina. Empleado de fábrica de profesión, químico de vocación, militar de formación y atleta por entrenamiento. Nada le impedía salir a correr todos lo días aplicando la máxima siguiente: se corre como se entrena. Sus salidas eran largas y duras, siempre por encima de lo permitido y forzando situaciones fatales para un corredor de élite, las lesiones. Nada le impedía superarse cada día.
La historia de Emil Zatopek es muy interesante, no sólo por su éxito deportivo, sino por sus actuaciones bajo el control comunista de Checoslovaquia, su posicionamiento frente al Régimen, su peso representativo en la sociedad checa... Emil Zatopek fue un hombre que vivió, en primera persona, la II Guerra Mundial y sus consecuencias, tanto económicas, sociales, políticas, culturales como deportivas. Reducir su vida a 140 páginas me parece un lujo sin fundamento.
A lo largo de la novela el lector no encuentra respuesta a hechos y decisiones que marcaron la vida de Emil Zatopek. Los actos transcurren sin ese hilo conductor que te da la información necesaria para que el lector no se pregunte ¿pero por qué ha hecho esto? A veces te preguntas por qué Emil se hizo corredor de largas distancias. Me parece que el autor se ha dejado por el camino todo aquello que podía hacer de la novela un magnífico libro. Se ha quedado en eso, en un libro sobre un personaje conocido. No profundiza, no analiza el acontecimiento en el que está inserto el personaje y que, sin duda, define su persona y sus actitudes. Se queda en la superficie y se limita a enumerar las carreras que corrió y los títulos que obtuvo. Las consecuencias políticas del momento histórico apenas aparecen al principio y al final de la obra, en medio, nada, sólo el tartán sobre el que corría Emil Zatopek. Una gran pena.
En conclusión. Una gran decepción. No me ha gustado el libro. No pasará a la historia como sí lo hizo su biografiado. Lo mejor de todo es que me he quedado con las ganas de saber más de Emil Zatopek. Habrá que investigar.
Como anécdota decir que, según el libro, la última carrera que disputó fue en San Sebastián, justo ahora que hemos hablado de la Behobia, siendo la primera vez que cruzó los Pirineos.

Comentarios

Ricky ha dicho que…
Buenas!!

Pues vaya, para un par de libros sobre las carreras que salen con un poco de tirón, que los hagan así tiene delito.

Creo que ya te comenté que yo lo vi un día recomendado en el programa de La2 "Página2". Hablaron sobre Zatopek y le hicieron una entrevista al autor. La verdad es que este parecía admirar y saber mucho sobre el personaje. Pero esta es la prueba de que no es lo mismo saber sobre algo que luego acertar a plasmarlo en un libro.

Además, otro libro sobre las carreras que comentaste aquí, tampoco te gustó mucho ¿no? Esperemos que haya más suerte con el siguiente.

Un abrazo.
achasa ha dicho que…
Buenas Ricky,
sí, saber sabrá, pero se lo ha guardado para él. Más bien parecía la síntesis de la vida de Emil Zatopek.
Entre éste y el de Murakami no sabría con cual quedarme. Es cierto que ninguno me gustó, pero quizás me quedo con el de Echenoz. Me parece más interesante.
Habrá que seguir buscando a ver si hay más suerte en la próxima.

Un abrazo,
Álvaro.
Holden Caulfield ha dicho que…
Y es Zatopek, como lo has escrito aquí, no Zapotek, como has hecho en la entrada, ¿no?
achasa ha dicho que…
Efectivamente, se ha ido el santo al cielo. Corregido.
Miguelo ha dicho que…
Aupa Alvaro,

Aunque no escribo muchos comentarios (la pereza es mi mayor pecado capital) si que suelo leer tu blog, y digo tuyo aunque este sea compartido ;).
Si algún dia vuelves a tener otro viaje de esos, te recomiendo el Ciclista de Tim Krabbé. Son unas 150 páginas muy claras y directas sobre las experiencias del propio escritor en una clásica ciclista. Así que aunque no va de correr si va de deporte y a ti el ciclismo te va.

Con este yo creo que si acertaras.

Recuerdos
achasa ha dicho que…
Miguelo, mil gracias por el comentario y la recomendación.
El lunes de la semana que viene vuelvo a tener un fastuoso viaje a Madrid. Aprovecharé para ir a Fuentetaja -mi librería preferida- y preguntaré por él. Lo leeré a la vuelta y te lo comento.

Un abrazo.
Álvaro.

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