recuperando rutas

como os comenté en la entrada anterior, los días que pasé en Barakaldo la semana pasada los dediqué, entre otros menesteres más aburridos, a recuperar mi trote -por ahora no puedo decir ritmo-. Ya en mis últimos días allí, hace casi ya un año, centraba mis salidas en cuestas, series, dureza y ritmos. Gorostiza, pulmón de Barakaldo para aquellos que no lo conozcan, se convirtió en el campo de batalla. Reconozco que, en mi opinión, es el mejor espacio para practicar este deporte ya que se encuentra, dependiendo del camino que sigas para llegar a él, a unos tres-cuatro kilómetros del centro del municipio, lo que te sirve de calentamiento para llegar al parque con ganas de forzar la máquina.
Mi rutina me lleva a salir de la zona del polideportivo de Lasesarre y remontar la ría del Nervión hasta el barrio de Lutxana, desde donde tomo la notable cuesta que lleva hasta otro barrio, en este caso, Cruces. Un primer obstáculo de más de medio kilómetro que se encuentra hacia el kilómetro cuatro de mi recorrido. Tras atravesar el populoso barrio, me dirijo hacia el parque en cuestión al cual accedo desde la única carretera que lleva a él, es decir; sin usar caminos ni vías alternativas, sino las habituales de todo peatón.
Nada más entrar en el parque giro hacia la izquierda trotando sobre piedras y barro y bajo frondosos árboles que protegen del sol. Una cuesta natural lleva hasta el bidegorri que discurre por la trasera del polideportivo del mismo nombre que el parque. Un sube y baja que vuelve a avivar las piernas. Mi camino sigue hacia otro barrio, esta vez, El Regato, a donde no llegaré. Siguiendo la pintura roja del suelo llegamos a una de las cuestas de mayor porcentaje que existen en todo Barakaldo, se encuentra justo a la altura de la presa del embalse que lleva el mismo nombre del polideportivo y del parque. Estamos en torno al kilómetro ocho del entrenamiento. Llegados a este punto, giramos ciento ochenta grados siguiendo las huellas dejadas sobre el asfalto y sufriendo los "subes y bajas" que nos ofrece el recorrido.
Una vez abandonamos Gorostiza, en lugar de volver hacia el barrio de Cruces, nos dirigimos hacia el BEC y zona comercial de Megapark desde donde retomaremos la senda roja del Bidegorri que nos llevará sin más remedio hasta el polideportivo de Lasesarre, punto de inicio de nuestra senda hace unos 13.456 metros.
Como estoy seguro que esta descripción ha sido imposible de seguir para los que conocen el terreno -ni pensar quiero aquellos que la desconocen- os dejo un enlace del trazado que os propongo. Uno de mis preferidos. Por cierto, espero que sea de utilidad para aquellos que entrenan por el municipio y que desean descubrir rutas nuevas y más complicadas.

Ver cuestas - 13,456 km en un mapa más grande

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